16.1.10

La guerra del atún















Pues nosotros lo único que queremos es que se vayan, que respeten nuestra área de pesca. La ley dice, además, que ellos no pueden pescar en un espacio de diez millas en las proximidades del litoral. Que respeten, es lo único que pedimos. Otra cosa, en la zona ribereña hay muchas tortugas y delfines, que ellos atrapan con sus enormes redes, pobres animales, van a una muerte segura, una muerte inútil, porque todo lo que hacen es arrojarlos por la borda. Y del atún que pescan sólo seleccionan el que está en buenas condiciones, el resto también se va al arrojadero en que han vuelto el mar donde nosotros pescamos. Cuanto animal muerto, verdad de dios, es una lástima...

Habla un pescador de Puerto Ángel, la comunidad ribereña de la Costa de Oaxaca, donde Suárez hizo su fortuna con la masacre de tortugas golfinas, que emprendió en los años setentas. Con esa fortuna compró una flota de barcos atuneros, la que ahora viene a devastar el patrimonio de los pescadores ribereños de esta zona.

No pues nosotros decidimos hacerles frente, nos armamos de valor para dañarles sus redes, inutilizando las relingas de flotación y azuzándolos para que no pudieran maniobrar a gusto. Se dieron una encabronada, mandaron a traer a las patrullas de la marina para que los resguardaran. Ahí se armó la guerra, nosotros acosándolos y ellos arrojandónos plomada desde un helicóptero, a Checo le abrieron la cabeza, a Pedro también. Y los marinos echándonos metralla como si fuéramos bandidos.

Con el establecimiento de la planta procesadora de tortuga, "El Español" puso a su merced las vidas de los habitantes de estas comunidades, que han tenido a Puerto Ángel como centro de operación. Hasta la fecha estos asentamientos carecen de lo indispensable en materia de servicios básicos y la gente sigue viviendo al día con los magros recursos que obtienen de la actividad pesquera, en la actualidad totalmente abandonada por el gobierno en todos sus niveles.

Para emprenderla contra los atuneros nos unimos todos, menos los de San Agustinillo, tal vez le guardan todavía gratitud al dueño de los barcos o no se. Nosotros sabemos que el que salió ganón fue él. Aquí seguimos igual o peor que antes. La gasolina, los insumos, el precio del pescado, todo hecho un desastre y, para colmo, estos atuneros que nos vienen a joder más.

Los pescadores ribereños decidieron organizarse para defender su modo de subsistencia, que en estos tiempos es de supervivencia. Las cosas no cambiarán, porque ya existe la conciencia de lo que es valioso para todos. Está en juego el patrimonio de una Comunidad formada por varios asentamientos costeros, está en juego el futuro de las generaciones por venir.

Está decidido, si regresan, los corremos más. ¿El diputado? ¿El presidente municipal? esos hediondos están al servicio del dinero. No esperamos nada de ellos. Nosotros le vamos a entrar. Nosotros. Nomás.

30.11.09

Balada del tiempo













Foto: Ariel Baños

Para que mi corazón te dibujara con su aliento
cerré todas todas las ventanas del mundo
tapié los resquicios de la vida
con la dúctil muselina del instante
y comenzó la lluvia a ensimismarse
en la oración de los sueños gloriosos
Aquí brillarás como una estrella
aquí florecerás como el árbol del viento
que desahoga sus frutos en el rumor del mar
Pernoctarás en el pulso de mi mano
como una fantasía de tiempo nuevo
y nacerá un alma indeleble
latiendo su tinta en la ternura del agua
Musa providente
por ti me crece un valle de azucenas
en el sol interminable
de las más fértiles riberas
que en mi canto
pulsan mil caracolas de nácar
cuando el crepúsculo es una rosa encendida
que se ofrece en aras de tu indiscutible belleza.

17.11.09

Festival de Jazz Mazunte 2009. Programa

Festival de jazz Mazunte 2009

13.11.09

Festival cultural en defensa del Río Verde

10.11.09

La calle del arte

23.10.09

Madre














Honor a Petra Amaya

Al amparo de tu sol fuimos creciendo
Con diez migas de dolor y un ciento de alegría
Conocimos en tus ojos el llanto
Que alentaba fugaces esperanzas
Y el barco de la vida
Nos llevó por la ruta de tu amor
Como el aire lleva el color de las flores
Sobre sus pairos de luz
Ahora madre
A nosotros nos toca
Izar el aparejo del destino
Tú espera allá donde la sal se refugia
En los poros del silencio
Te queremos madre
Pero deja que nuestra piel escarmiente
En la maniobra de los años maduros
No te aflijas
Mañana volveremos por ti
Con un altar de rosas
Para tus sueños de eterna siempreviva.

6.10.09

Mercedes Sosa (In memoriam)




Tu voz que jamás pudo ser callada por los partidarios del odio, Negra Mercedes, hoy entra en receso para que nos sea permitido escuchar el tono de tu alma. Días insumisos desbordarán los cielos de América con tu imagen eterna y habrá una emigración extraordinaria de gorriones y cenzontles, rumbo al sur, para las honras de tu canto fundamental. Esta vez me guardo de expresar mi pena, Madre Mercedes, a tu réquiem que lo escriban el mar, la luz y la hoja del almendro...

11.9.09

Aniversario de El refugio de la luna/Villahermosa Tabasco

1.9.09

Malaria














A veces adopto las posiciones más difíciles para realizar mi actividades de ordinario. Imagínense, como de espaldas al plato, alternando dedos, tenedor y cuchara; escribo, tumbado sobre el suelo, en un cuaderno todo deshojado, colocado en una mesita que me lo pone a ochenta centimetros de la mano y la pluma; ya fornico muy poco, por lo caro que está el papel higiénico y, cuando lo hago, procuro ocupar sólo un canto del colchón. Tal vez las cosas no anden muy bien en mi rutina, llevo varias semanas caminando en un pie, el otro lo ocupo excluisvamenete para saludar. Mis vecinos ya hicieron reunión, porque aseguran haberme visto desnudo por las calles de mi colonia al filo de la hora sexta. Tal vez no les falte razón, si acordaran para mi un lugar exprofeso, por ejemplo un potrero o un cárcamo. No les apene esta relación de hechos, ahora son más frecuentes estas dislocasiones de la voluntad. Cosas veredes Sancho, el albedrío es como un barco borracho, que se juega el honor en una zarpada. Usted tranquila, ya mero pasa el efecto toloache. Si el amor no es locura, entonces, ni se padezca. Nos fuimos...